La primavera y el verano están a punto de llegar, y la época de fiesta estival llega con fuerza. La triste realidad para muchos viajeros y fiesteros es que en verano es más probable que alguien intente adulterar tu bebida con malas intenciones. No queremos inspirar paranoia, pues, es difícil divertirte si estás siempre andas al loro por algún friki con un “Rufi” en el bolsillo, pero sí que es un buen momento para aconsejaros a ser cuidadosos.

La buena noticia es que los métodos no han cambiado mucho. ¿Lo malo? Adulterar la bebida de un desconocido sigue siendo una práctica común.
Alcohol es la sustancia más frecuentemente adulterada. No es tan complicado. Pides un chupito normal, y acabas tomando el equivalente de seis más. Sumas un par de bebidas más a la cuenta, y ya no sabes ni dónde estás ni con quien. De repente tu nuevo amiguito, que tan amablemente te ha comprado las copas toda la noche, puede aprovechar de ti. Tíos, no decimos “aprovechar” para no hablar de la violación, a los hombres también les puede pasar. Puede que el fin no sea sexual sino robar a la víctima. El atraco es el crimen más frecuentemente denunciado del verano, y ocurre especialmente en situaciones sociales. ¿Esa chica tan mona que acabas de conocer que vigilaba tu bebida cuando fuiste al baño toda la noche? Puede que le atraía más que tú físico y gestos tan encantadores.
El “Rufi” sigue siendo la droga más popular para adulterar una bebida. Rohypnol, el veneno estándar de violadores por todo el mundo, sigue llenando bolsillos de algunos asistentes de discotecas. Te puede parecer como una preocupación que está pasado de moda, pero todavía existe esa amenaza. Esa droga no deja huella en el sistema, entonces ni sabes lo que te pasó cuando despiertes el día siguiente. Las pastillas son muy potentes pero se vende bajo receta o en el mercado negro, y solo requiere una dosis un poco más alta que lo normal para causar graves lagunas mentales. Si alguien consigue adulterar tu bebida con uno de estas pastillas (¡ojo! no tienen ni sabor ni olor), es probable que no tendrás ningún recuerdo de la noche anterior. Desafortunadamente, esto no implica que te quedarás dormido en un rincón de la discoteca. Lo contrario es más probable: bajan tus inhibiciones, y puede acabar sin tu cartera y en el youtube con una funda de lámpara puesto de gorro.
GHB es como se llama al Gamma-hydroxybutyrate en los clubes. Tiene un sabor salado, pero es muy sutil, y salvo que tienes un paladar muy refinado, es poco probable que lo notaras en tu cóctel. De todas las sustancias que se utilizan para adulterar bebidas, es uno de las peores, porque es muy difícil medir la dosificación o predecir los efectos que tiene en personas distintas. Por eso, es difícil hacer lo bien, pero una vez conseguido, te puede afectar muchísimo. Si tu nuevo amiguito consigue drogarte con éxito, te espera una noche de robo o violación o los dos, y una de las peores resacas de tu vida.
Lo importante en todo esto es acordarte de confiar en tus instintos. Quédate con tus amigos, y si uno por lo menos está sobrio, mejor. Vigila tus bebidas, y pídelas tu mismo, aunque te parezca buena opción dejar la cuenta a otro. ¿Qué te importa más: una noche de fiesta, o tu seguridad y dignidad? Hay pruebas de bolsillo para detectar la presencia de los Rufis en una bebida que están en fase de desarrollo, ya te mantendremos informados, pero por ahora, baila, bebe, disfruta ¡Pero que no se te vaya todo el sentido!
Para pasar el mejor fin de semana del verano, juntar un grupo de amigos, alquiler los mejores apartamentos en Marrakech e irte de fiesta en Pacha, el club más grande del Norte de África.







